miércoles 20 de febrero de 2008

Chicas buenas, acaso debemos ser unas santitas?

Las mujeres fuimos criadas para ser “chicas buenas”, entre tantas “virtudes” debemos ser compresivas, responsables, abnegadas, sencillas, amables, tiernas, sumisas y vulnerables.
Lo contrario significa ser fría y egoísta. Un pequeño ejemplo: si una mujer debe viajar por asuntos de trabajo y dejar a sus pequeños hijos y a su “hijo mayor” solos por un tiempo, es llamada mala madre, mala esposa, inconciente y hasta irresponsable (eso lo escuche de una tía refiriendose a una de mis primas); en cambio, si es el hombre quien debe dejar a su familia es visto como un buen padre que se sacrifica trabajando por el bien de su familia.

A propósito de “chicas buenas”, vieron la pelicula “EL DIABLO VISTE A LA MODA”?? (ya se, es una pelicula, pero tiene su mensaje) Andy, la protagonista, se convierte en la asistente principal de Miranda (la cabeza de una importante revista de moda) porque cambia su extrema sencilles por una mujer elegantemente vestida y con mejor “actitud” (lo de la ropa es un plus de imagen pero al final cuenta mas la actitud). Se esfuerza en cumplir los caprichos de su jefa, trabaja sin horarios, persevera y es paciente porque cree que ese trabajo será un buen trampolín en su carrera como periodista.

A cambio de su esfuerzo, su noviecito se la pasa casi toda la pelicula enojado porque no pudo asistir a su cumpleaños (por cuestiones de trabajo), y porque según él, Andy ya no era la misma, solo porque se volvió una mujer que trabaja hasta tarde, se sacrifica y se viste con buena ropa; mientras que él, trabaja en la cocina de un restaurant (y seguramente con menos sueldo que ella)

Según el noviecito, Andy se volvió el tipo de mujer que ella criticaba. Y que!? acaso no podía cambiar de opinión? acaso no podía ser una “interesada” y adecuarse al ambiente de su trabajo por el bien de su futuro laboral?

Andrea logra ir a un importante evento en París, aún siendo que el noviecito practicamente termina la relación (envidia?). En ese viaje, por lo menos, hace algo bueno en toda la pelicula: decide divertirse con el atractivo editor jejeje (lo malo que no aprovechó las influencias que el tenía para lanzarla como periodista)

Al final, la muy inocente se da cuenta que el mundo esta hecho de intereses, mentiras, artimañanas y deslealtades, por lo que decide renunciar y volver a su mediocre vida anterior, en un trabajo sencillo y con el noviecito que se contentó porque ella volvió a ser igual que él.

En cambio Miranda (la que fue su jefa) a pesar de la jugada que le prepararón sus rivales, logró permanecer como la cabeza de la afamada revista. Y claro, como ella era arrogante, despota, impaciente, fría y poco amable (como muchos jefes) no se podia esperar que sea vulnerable y espere de brazos cruzados que la retiren del puesto.

CONCLUSION:

- Por qué diablos Andy no cocechó los frutos de su esfuerzo? Es decir, de que le sirvió trabajar como esclava y no concretar su mayor objetivo? Por qué renunció tan facilmente, dejandose llevar por sentimentalismos y moralismos incluso ajenos.

- Por qué el noviecito no le apoyó ni le alentó en su trabajo? Por machismo puro, seguramente a él no le gustaba la idea de que ella tuviera un mejor empleo. Por qué no comprendió que el tipo de trabajo que Andy realizaba implicaba horas extras, viajes y tiempo muy ocupado? Como dije, machismo, machismo y machismo.

- En el trabajo, si se desea alcanzar ciertas metas, muchas veces no queda otra que ser competitivo, agresivo, frío e interesado (en los abogados hasta mentirosos jejej) Si se dan cuenta, el personaje de Miranda caracteriza a esos los malditos jefes (a quien no le toco uno de esos?) soberbios, fríos, exigentes, impacientes y estrictos. Y lamentablemente esos malditos jefes suelen ser personas de éxito, por tanto pareciera que hay que ser un maldito para triunfar en la vida.

- Por otro lado, a Miranda en la pelicula la consideraban la “mujer de hielo”, como la hubieran considerado si fuese hombre?. Seguramente como un “inteligente hombre de negocios”

En fin… así pasó en la pelicula y así suele pasar en la vida.

martes 12 de febrero de 2008

Concluyendo historias.


Se supone que es mi “amigo”, sin embargo, ya no se nada de él, ya no recuerdo su telefono, tampoco sé cuando es su cumpleaños, apenas recuerdo la ubicación de su casa y tengo dudas acerca de su apellido.

No recuerdo de que conversabamos, solo se que nos gustaba tomar cerveza y luego entrar a escondidas a su casa para amanecer en su cuarto… Tampoco recuerdo la forma de sus besos, solo se que me derretia en ellos, y no sé si era “complaciente”, solo sé que yo era muy “bulliciosa” y debia taparme la boca para que su madre no escuche. Es raro pero tampoco recuerdo el “tamaño” (ummm… creo que no era del tipo “grandioso”, esas cosas no se olvidan jejeje), solo sé que era perfecto…

No recuerdo el último encuentro, las últimas palabras, el último sentimiento hacia él… solo recuerdo el principio, el primer beso, el deseo extremo de un encuentro “mas cercano” concretado en la primera noche. Tampoco sé en que momento deje de quererlo, solo sé que incluso quise casarme!! (jajjaa debí estar loca)

En mis pensamientos el ya no existe. El destino fue bueno y no permitió un encuentro. Es raro pero sólo puedo verlo mientras baila caporales (ja! no sabía que le gustaba esas cosas) y como baila… ahora recuerdo que bailabamos incasablemente el tema de Elvis Crespo “suavemente besame” (se llama asi?), con movimientos un tanto “sugerentes” que terminaban en una larga noche.

Casi no ha cambiado, sigue con rostro de niño, el pelo ondulado y hasta con el mismo corte! (hay que modernizarse!) solo unos cuantos kilos mas que no le sientan mal, digamos que le hacen ver mas hombrecito. Y su sonrisa… , su sonrisa sigue siendo perfecta, de esas que calan hasta el hueso, de esas que se sumerjen estrepitosamente en la memoria y se instalan por siempre.

No me gusta recordar el pasado, tener esa emoción de involución apesta!, pensar en el pasado provoca una sensación de que no existe presente. Pero como evadirlo? Entre la multitud de la gente, él volteo y como si el tiempo no hubiese pasado ambos miramos y sonreímos. Estuvimos a punto de acercarnos pero la cordura hizo que retroceda, no podía hacerle eso al hombre que constituye mi presente, el presente que adoro y que sí cuenta.

Se alejo y sé que en mucho tiempo no lo volveré a ver, me asaltá la pregunta: ¿y él que recordará de mi? ¿qué parte de nuestra historia forma parte del olvido? ¿cuánto hemos cambiado en todos estos años? Es tonto, pero quisiera conversar con él, darme cuenta cuáles fueron esos cambios, comprender en qué fallamos, de algún modo concluir esa historia y cambiar a ese personaje de chiquilla débil, tonta y sumisa que interpretaba.

Al parecer las historias inconclusas terminan con el tiempo y sólo quedán los bonitos recuerdos. Por qué no recuerdo lo malo? Se supone que debería detestarlo, siendo más noveleros hasta deberia odiarlo. Pero algo cambió… cambió mucho.

Si continuaramos aquella historia, prestaría atención a su conversación, no tomaría cerveza porque prefiero tomar ron, ya no bailaría temas de Elvis Crespo (puchila que feos temas). No entraría a su casa porque prefiero otro lugar para armar el “bullicio” que se me antoje. Estaría atenta a sus “habilidades” y no me conformaría con simples besos (y claro, sabría a que grupo de “tamaño” pertenece jejej).

Si tuviera la oportunidad de tenerlo cerca… Ahora que puedo ver claramente, quisiera saber si sigue siendo el mismo “loser” (casarme yooo?? con un tipo asi?? ni loca) Tal vez para lo único que serviria sería para pasar una noche divertida, evaluaría si en verdad tiene los encantos que creía ver o solo fue un espejismo… Y claro está, recordaría el final porque no dudaría en despedirme con un: HASTA NUNCA IMBECIL, mi vida es mucho mejor desde que no formas parte de ella.

Seria genial poder concluir algunas historias, no creen?

jueves 7 de febrero de 2008

Por extraños caminos


Confundido, aturdido, tomar una desición y luego retroceder para volver a la misma, optar por una vía y pensar que las demás podían estar mejores. Ese sentimiento de haberlo hecho bien y a la vez lamentarse por los errores que todavía no ocurrieron. Caminar por una dirección y sentir que se camina en un mundo irreal mientras se observa otros rumbos desconocidos, buenos o malos?.

Peligrosamente indeciso, vacilante ante lo desconocido, sentir un vacío de coraje y de perseverancia que se tenía (o se creía tener?) Tenso, enojado consigo mismo, mirar al espejo a un desconocido, un ser indefenso y vulnerable que odiosamente observa con mirada lánguida pidiendo consuelo.

Y luego… sentir que fue una pesadilla, volver a una tranquilidad aparente que acalla cualquier malestar mental. Encontrar nuevamente esa motivación, ese impulso optimista que siempre encuentra soluciones; caminar seguro por un camino renovado e iluminado sin preocupaciones. Y el del espejo… ese se ve más radiante que nunca, sonríe, otra vez inhala vida…

Y después… la oscuridad nuevamente acecha, la tormenta vuelve, la pesadilla viviente vuelve a apoderarse de ese ser indefenso al que no le queda otra opción más que esperar que amanezca… Pero cuando comenzará nuevamente el día??

Síntomas de inseguridad?, de inmadurez? de depresión? de algún trastorno mental? (Acaso estoy enloqueciendo?)

Morir y nacer de nuevo en un mismo día, alguna vez lo sintieron?