Este es un fragmento de la columna de Paulo Coelho del guerrero de la luz on line (texto completo aca: http://www.warriorofthelight.com/espa/index.html, edición Nº 157 del diario inexistente)
Casi todos somos así: tenemos demasiadas cosas y muy pocas aspiraciones, tenemos demasiadas ideas prefijadas a las que no queremos renunciar. Tenemos demasiados esquemas de vida hechos y no necesitamos que nadie nos venga a inquietar con consejos. Pensamos además que ya hemos rezado suficiente, ya hemos ido bastante a misa, ya hemos comulgado mucho, ya hemos hecho mucha caridad, ya hemos leído suficientes vidas de santos. Un amigo mío, que un día vino a buscarme, me dijo de frente: “la verdad es que no sé a qué vengo. Porque mira, Clemente, yo creo que soy un buen cristiano”. No suelo hacerlo, pero aquel día, creo que me sentí inspirado y me levanté de inmediato diciéndole: “perdóname, flaco, pero yo tengo mucha gente que me espera porque no es ni suficientemente mala, ni suficientemente buena. Y tú no me necesitas. No eres: ni suficientemente malo, para ser malo, ni suficientemente bueno, para ser bueno, ni suficientemente santo, para ser santo. Sencillamente eres un cristiano satisfecho. Y los cristianos satisfechos ya han renunciado a ser mejores. Otro día hablamos ¿quieres?” Desde entonces, cuando me llama por teléfono o me busca, siempre me dice: “quiero que atiendas a un cristiano que es insuficiente en todo”.
Señor: Regálanos un corazón insatisfecho. Regálanos un corazón donde broten esas preguntas esenciales que no queremos hacernos. Desinstálanos de nuestras autosatisfacciones. Que sintamos el gusto por lo que tenemos, pero que eso no lo es todo. Que nos sintamos buenos, pues sí. Pero que nos preguntemos si no tendremos que ser mejores. Que, al menos, preguntemos. Porque, es posible, que tú tengas respuestas que nos abran horizontes que antes no veíamos.
Y que pasa cuando sucede lo contrario?, cuando tenemos el vicio, la mala costumbre, la manía o como se llame, de autocuestionarnos permanentemente, vivir insatisfechos porque estamos bien, pero “podríamos estar mejor”, conseguir algo y luego ansiar mas y mas…, no concebir límites de satisfacción, no saber cuando estaremos verdaderamente conformes porque no conocemos su significado. Que pasa cuando los sueños son más grandes que lo posible, cuando creemos que la mediocridad es un estado permanente porque suponemos que siempre existirán niveles superiores de infinito alcance.
El ambicioso insatisfecho y el conformista, cual de los dos es peor? (o mejor?) Sentirse cómodo con pocas aspiraciones y satisfecho con lo poco o mucho que se tenga, o bien el estado permanente de inconformidad ligado a la ambición de sueños que tal vez nunca se podrán realizar…




