miércoles 25 de julio de 2007

Mujeres infieles


Me llamo la atención esta película, no tanto por el título, sino por el mensaje ¿tú.... de que lado estas?... Después de verla imagino que la pregunta se refería a que tipo de infiel eres, ya que la película presenta diversos casos de infidelidad y sus posibles causas. Los casos que presenta esta peli, en mi criterio no tienen nada novedoso:

1.- El típico caso donde la mujer engaña a su “apuesto” pero descuidado esposo, con su jefe (nada agraciado por cierto). La pillan (el motel donde estaban se incendia y ella sale por T.V. jajaja mucha mala suerte), el esposo se enfurece y ella se arrepiente (en realidad se arrepiente mas por el temor a perder a su hija)

2.- El típico caso donde la mujer atractiva y joven, engaña a su esposo ya mayor, aburrido y poco atractivo, nada más y nada menos que con el hijo del esposo, un chico apuesto, joven y divertido.

3.- El típico caso donde la mujer tiene a un esposo sexualmente activo pero sin “habilidad”, ella finge orgasmos y él cree que es el mejor amante. A esta mujer le toca ser infiel con una mujer, me pregunto que sentirá un hombre si se entera que le han sido infiel con una mujer? Imagino que los mas liberales querrán invitar a la amiga y conformar un trío. Pero existirá el sentimiento de sentirse traicionado?

4.- Finalmente el caso de la mujer demasiado puritana, con un esposo inactivo sexualmente que cree darle todo para que ella este contenta (buen trato, dinero, etc.) Ella empieza a fantasear con el apuesto jardinero. Se siente culpable porque cree estar cometiendo infidelidad, ¿acaso se puede ser infiel solo con el pensamiento? Para rematar y completar su fantasía que nunca llega a concretarse, una de sus amigas le regala un vibrador, con el cual ella encuentra verdadera satisfacción. Pregunta: ¿Se puede ser infiel con un vibrador? …. Ja! obviamente no, pero de la manera que lo muestra la película parece que si… Alguna vez he propuesto la idea de incorporar uno de estos juguetitos y conformar algo así como un trío imaginario, la respuesta que recibí entre chiste y chiste fue algo así: “me pondría incomodo tener a un pene de plástico haciéndome la competencia” jajaja eso se llama “inseguridad machista”, o es que algunos hombres se sentirán traicionados por un vibrador?

En conclusión, la película otorga estos mensajes: para los hombres: “atiende a tu esposa y complacela sexualmente para que no te traicione” para las mujeres: “es normal que seas infiel cuando tu esposo no te atiende ni te presta la debida atención”, es decir, y para variar, la mujer tiene el papel de “victima”, oh! pobrecita como su esposo no le atiende se busca un amante, por tanto estaría justificada su infidelidad. ¿Por qué? ¿Por qué buscar a otros culpables? El ser infiel es decisión y responsabilidad propia, y no siempre tiene justificativos que incluyan el comportamiento de la pareja.

Me hubiese gustado que la película presente el caso de la mujer que simplemente se siente atraída por un hombre y desea un poco de variedad y emoción en su vida, sin tener la calidad de “abandonada” por su esposo, sin tener a ese “comodín” o justificativo conciencial que la posesione en calidad de víctima con permiso para ser infiel. A veces existen comportamientos sin explicación, sin culpables, sin victimas, comportamientos que se dan, simples, humanos…

miércoles 18 de julio de 2007

Entre el "querer" y el "deber", un día que no pudo ser...


Hoy podría haber sido un día diferente, de aquellos que no se repiten, de aquellos liberados del tedio de la rutina… Una ciudad diferente, una persona diferente, algo que hacer diferente a lo cotidiano… Me pregunto que podía haber sucedido, cual hubiera sido la historia, que experiencia me hubiera dejado… buena, mala?
Si nos dejaríamos llevar sólo por lo que deseamos…, si no tropezaríamos con el raciocinio del “deber”, de lo que “esta bien” de lo que “debería ser”… tal vez no estaríamos agobiados por el trabajo, las responsabilidades y el comportamiento que “deberíamos tener” frente a la pareja, la familia, los amigos y demás gente de nuestro entorno.
Entre el “querer y el deber”, por cual nos inclinamos?, acaso podrá existir algún tipo de equilibrio entre ambos? qué pasa cuando ambos se confrontan y no tenemos otra opción que elegir? Elegimos acaso lo que realmente queremos vivir o lo que deberíamos?
Siento que a veces “el deber” me corrompe, me impide “vivir”, me sofoca y no me deja escapar ni por un día. Por otro lado… el factor llamado “conciencia”, ese personaje muy responsable, muy cuerdo, muy moralista y obediente a las reglas del “deber”.
Esta vez…parece que no hubo opción mas que elegir al “deber”, elegí a mi “conciencia”….maldita conciencia!! Como odio a mi conciencia y las malas jugadas que me ha hecho! me dijo, y si…. yo también a veces la odio… pero he aprendido a tenerle cierto respeto (o miedo?)
Mi imaginación vuela a través de estas palabras: “hay algo en el universo que nos une de alguna manera…”, intenta descubrir qué significan y que tan cierto puede ser… ¿Cómo hubiera sido este día? Nunca lo sabré… acaso me arrepentiré por hacer caso a mi conciencia? puede ser…
No queda otra, mi mente se distrae con el afán del trabajo, mantener la imagen responsable ante el jefe, reunirme con el grupo del diplomado para continuar con el trabajo de exposición, luego estudiar, ser “conciente”, “responsable”, “portarme bien”. Vaya parece que con el tiempo mi lado “cuerdo” se pone caprichoso… Aún así, no puedo evitar tener una sensación de vacío frente a este día rutinario y poco novedoso, con la intriga de saber como hubiera sido este día si hubiera elegido al “querer” y no al “deber”.
Mientras realizo y pienso en mis "deberes", escucho el tema de elefante, y mi mente canta: Aquí estoy… Aquí estoy viendo pasar los segundos, viendo pasar los minutos, .... viendo la vida pasar... Aquí estoy enredado con la duda, durmiéndome con la luna, despertando con el sol... y me entristece tanto oirla...

viernes 13 de julio de 2007

La desadaptada marital



Xtco me pregunta cuales son mis miedos hacia el matrimonio…. En realidad no se si mis sentimientos respecto al tema entrarían en la clasificación: “miedo”. Tal vez, simplemente sea una especie de inadaptabilidad de mi forma de ser y mis expectativas de vida al tipo de unión que representa, o al menos al que generalmente representa acá en Bolivia (cerrado, conservador y machista)

Nunca estuve casada, pero puedo percibir que puedo ser una perfecta “desadaptada marital”, no me gustan los compromisos a largo plazo, no creo que en el amor eterno, no me gusta la idea de renunciar a ciertas cosas, creo no ser una persona abnegada de aquellas que se sacrifican por el bien de su matrimonio, no me antojo tener hijos, soy algo egoísta con mi dinero, no me gusta la rutina, no me gusta que alguien controle mi vida (que hago, a donde salgo, con quien) de vez en cuando me gusta la soledad, accesoriamente y para el descontento de los hombres machistas: no me agrandan las cuestiones domésticas: lavar, planchar, cocinar, limpiar, etc.

La mayoría de los hombres latinos desean una mujer hacendosa, hogareña, ahorrativa, abnegada, sumisa, complaciente, que desee tener varios hijos, que renuncie incluso a trabajar y a sus anhelos “por el bien” de la familia, y etc., etc. Mientras la mujer sea de esta manera, supuestamente el matrimonio y la familia marchará bien, ya que dicen que la mujer-madre-esposa es el pilar y el núcleo de la familia. El hombre es solo el que provee los bienes materiales y ayuda limitadamente en la educación de los hijos.

Esa es la idea generalizada y básica de un matrimonio, llámese común, normal, incluso “ideal”, de los que todos conocemos, en los que muchos crecimos, pero de los muchos que también fracasan.
Cada vez el índice de divorcios es más alto, ¿por qué? en mi criterio porque sencillamente esas ideas convencionales y añejas de lo que es un matrimonio ya no sirven, la mentalidad ha cambiado, el modo de vida y las costumbres también. La gente desea vivir conforme a ideales ajenos que formaron parte de la “costumbre social”, siendo incluso que estos, ya no encajan con nuestra realidad.

Si me preguntaran, que tipo de unión o matrimonio deseas?, respondería aquel que no necesariamente sea precedido por la firma de un papel y la promesa: “juntos para siempre”. Aquel que me permita continuar con mis anhelos “personales”, sin restricciones, aquel que no me imponga a un tirano celoso y posesivo (propio del hombre machista), aquel que respete mi “individualidad” y que la familia no signifique un encierro y un abandono a lo que realmente soy y deseo.

En otras partes del mundo, la situación es diferente, la gente es mas liberal y no necesariamente se casan, simplemente comparten la vida juntos, (que al final es lo mismo que casarse), si no resulta, cada quien retoma su vida sin pasar por el papeleo y el mal momento del “divorcio”. Las mujeres tienen pocos hijos y en una edad considerada de “riesgo”, vale decir 35 para arriba, o bien no los tienen, o bien adoptan cuando se sienten preparadas para ser madres. Y otros detalles simples como el tener cada quien su “propio espacio” (algo saludable y práctico para la convivencia), es decir su propio dormitorio, lo cual no significa el ser abstemios sexualmente, acaso no es incluso mas divertido hacerlo en otro lugar que no sea una cama? (y luego por qué llega la apatía y el tedio sexual seguido de la infidelidad)

Ideas mías, tal vez raras y poco practicables dentro de la sociedad que me toco vivir, puede que mis palabras reflejen egoísmo y mucho individualismo, pero no será que a veces nos hace falta ser un poco más egoístas para ser felices?, pensar en lo que realmente deseamos y en lo que nos hace bien…

martes 10 de julio de 2007

Un día bastante "extraño"

7:30 a.m.: Aún siendo invierno y además sábado, extrañamente siento el ánimo de levantarme. Me dirijo al gimnasio con el propósito de entrenar solo una hora porque aún no estoy en condiciones de esforzarme. Extrañamente media hora en la cinta y media hora en la máquina elíptica, no me provocó mucho cansancio. Me siento fuerte, aún con energía y sin esa molesta rigidez en el cuerpo a consecuencia del retoque. Entonces aprovecho y empiezo con las pesas, el musculitos extrañamente se comporta como un verdadero entrenador y no como un acechador encontrando la manera de concretar una cita, me ayuda con las máquinas y me exige, miro el reloj y ya había pasado otra hora mas de entrenamiento. Bien! salgo contentísima y relajada porque la convalecencia ya pasó, al parecer ya puedo hacer casi cualquier tipo de ejercicio.

Por la tarde decido consentirme un poco, voy al salón de siempre y extrañamente pido cambiar el castaño claro postizo por un natural castaño oscuro que es el tono real de mi cabello. Bien, vuelvo a mis orígenes, ya no recordaba como me veía antes de los múltiples colores que pasaron por mi abusada cabellera.

Luego decido comprar algo de ropa para la reinauguración de las noches bolicheras, extrañamente no pienso primero en el precio (generalmente soy algo tacaña jeje) y en el frío nocturno, sino en algo especial y coqueto que me quede bien, extrañamente opto por una minifalda espectacularmente linda. (extrañamente porque no soy muy amiga de las faldas cortitas)

Por alguna extraña razón pienso que esa noche sería especial y diferente, me esmero frente al espejo y logro un buen resultado, me veía bastante bien con el pelo oscuro, con esa minifalda y los accesorios que compré. Por un momento sentí ganas de salir soltera con ánimo de caza y descubrir que podía adquirir jaja.

Extrañamente él llegó puntual, y extrañamente yo ya estaba lista jeje, me miró con otros ojos, como si me estaría viendo por primera vez,… algo sorprendido tal vez, no se si por el cabello o por la minifalda en invierno! Que linda estas! me dijo y otros piropos propios de su tierna forma de ser. También lo observé detenidamente, se veía bastante atractivo, la ropa que traía era juvenil como me gusta, diferente a la corbata y ropa formal que a diario debe usar, noté que había adelgazado esos kilos adquiridos propios de funcionario público de escritorio, empieza a verse tal cual como cuando lo conocí, y esta vez parecía que sus pequeños ojos cafés destellaban un brillo especial… hasta parecía una primera cita.

Llegamos al boliche elegido, junto con dos parejas más de amigos, extrañamente había mesas disponibles aún sin haber hecho la reservación. Pedimos el ron de siempre, y como siempre tomamos más de lo que inicialmente acordamos. Extrañamente, me sentía muy resistente a pesar del buen tiempo que no probé una gota de alcohol, me sentía inmune a cualquier malestar por lo que mi copa se llenaba una y otra vez.

Luego fuimos a una disco, extrañamente los 6 bailamos toda la música que ponían (hasta reguetón jeje). Extrañamente todos estábamos lúcidos (o al menos eso parecía) a pesar de la buena cantidad de ron que habíamos tomado y que continuábamos tomando.
Él se comportaba muy cariñoso, no dejaba de mirarme, mi naturaleza un tanto fría también cambio y me volví un dulce bastante “meloso” pegado a su humanidad. Parecíamos dos quinceañeros que se adulaban mutuamente y que no dejaban de dar un espectáculo de besos apasionados ante la mirada algo sorprendida y los comentarios jocosos de nuestros acompañantes.

4:00 de la mañana, ambos salimos de la disco, extrañamente no sentía frío a pesar de la faldita y tampoco me dolían los pies a pesar de los zapatos estrechos y altos, extrañamente no había taxis disponibles. Mientras esperábamos alguno, salió un tema de conversación: MATRIMONIO. (ups!) Ya alguna vez lo habíamos conversado y considerado como algo lejano (especialmente por mi parte). Entonces el me preguntó: cuando?, y “extrañamente” yo respondí: LO MAS ANTES POSIBLE, y lancé un grito (imagino que no estaba tan lúcida como pensé) QUIERO CASARME! (ja! primera vez en mi vida que digo esas palabras) y empecé a bailar una música imaginaria que resonaba en mi mente ante la mirada atónita de los transeúntes.
11:00 a.m del día siguiente: Despierto con los ojos pegados, ya que noche antes olvide retirar el maquillaje de mis ojos, un dolor en el párpado derecho anuncia el inicio de una inflamación o popularmente dicho: un “ursuelo” se avecinaba. Por otro lado, dolor de cabeza, dolor de garganta que parecía el inicio de un resfrío, dolor y nauseas en el estómago. Depresión, sensación de ansiedad y de ser perseguida. Me arrastro al sanitario, miró en el espejo a una ojerosa, greñuda y demacrada mujer que me observa tratando de reconocerme, parece que el pelo esta muy oscuro y no le sienta nada bien.
Retorno a mi cuarto, veo la ropa del día antes y pienso lo fea que es esa falda y decido nunca mas utilizarla. Recibo una llamada, era él, ya no me dice palabras bonitas, solo se ríe por las payasadas que hice noche antes. También me recuerda el temita del matrimonio. No hago comentarios al respecto, estoy sorprendida conmigo misma. Acaso fue el alcohol?, o mi subconsciente?, dicen que los borrachos y los niños dicen siempre la verdad? Ja! que cosas no?
Ayer fui al gym, como ya es normal últimamente, me sentí cansada a la media hora de ejercicio, no podía mas, el musculitos nuevamente se pone coqueto y no me amina a entrenar más.
Hoy siento mucho cansancio y mal humor, parece que el “ursuelo” se hace mas grande y empieza molestarme mucho, sigo con el dolor de estomago, al menos no estoy resfriada. Pienso en esa idea del matrimonio… y como siempre me asusta y me llena de dudas. Al parecer todo volvió a la normalidad…

viernes 6 de julio de 2007

Discriminación laboral en las mujeres



SER JOVEN ES SINÓNIMO DE IGNORANCIA

Ya estoy acostumbrada a que laboralmente algunos me miren como a una chiquilla que no sabe nada, alguna gente piensa que todavía soy estudiante, ja! si llevo 3 años como abogada y mi experiencia laboral data desde el año 99, es decir que ya van mas de 8 años que estoy inmersa en el mundo ingrato de la abogacía. Tengo más conocimiento que muchos cuarentones que terminaron recién la carrera pero que tienen mas “pinta” de abogados experimentados. Eso ya es conocido en nuestra sociedad, el ser profesional joven es sinónimo de “no saber nada”, obviamente la experiencia es muy importante, pero realmente habría que comparar en términos reales, quien verdaderamente tiene más experiencia según los años que se ha trabajado y además el tipo de trabajo que se ha hecho, sin fijarse primero “la pinta” y los años que se aparenta.

Me alegra que la gente piense que aún soy una estudiante que no pasa de los 25 años, lindo!, a quien no le gusta que le calculen menos edad?, pero lamentablemente esa juventud perjudica laboralmente, resta credibilidad y el camino se torna más difícil, mas complicado porque hay que luchar incluso el doble por demostrar que la juventud no es sinónimo de ignorancia.
SER BONITA Y ARREGLADA ES SINÓNIMO DE ESTUPIDEZ
A una amiga abogada la llaman “la legalmente morena”, ya se imaginaran por qué (de la película legalmente rubia), ella es una morena bonita e impecablemente arreglada, utiliza mayormente zapatos y carteras de color rosa con coquetos accesorios, uñas acrílicas, pelo largo muy cuidado, etc. La gente supone que los trabajos que ha tenido es porque es una “tonta con suerte” ya que a muchos no les cabe la idea de que “una mujer pueda ser bonita e inteligente a la vez”. Ella no es tremendamente inteligente pero tampoco es una tonta, trabaja a la par de muchos “experimentados” aún con la pinta de “niña nice” que tiene.

También en el grupo de mujeres abogadas del colegio de abogados, me he dado cuenta que las “ñoñas” de la directiva excluyen de ciertas actividades intelectuales a las mujeres que somos: 1º: las mas jóvenes. 2º: las mas arregladas; y nos convocan solo para ayudar a organizar fiestas y demás trivialidades. Por qué? Acaso es malo ser joven y cuidar la imagen personal? Cuidar el físico, la ropa, maquillarse, tener el pelo y las uñas arregladas, acaso significa ser una tonta? Al parecer hay que ser igual que las ñoñas de esa directiva, gordas y sin ápice de gracia jeje. Que lástima: mujeres discriminando a mujeres.

PARA CIERTOS TRABAJOS MEJOR QUE SEA "UN HOMBRE"
Es común escuchar: “es que un hombre no se embaraza ni tiene hijos”, “a un hombre se le puede exigir mas” (en otras palabras: se lo puede explotar más, y hasta tratar mal, porque las mujeres supuestamente somos mas frágiles) y etc., etc… A las mujeres las prefieren de secretarias (mejor si son del tipo “complaciente”) o para trabajos fáciles de atención al cliente que incluya la bonita sonrisa y la minifalda.
Tal vez estoy generalizando mucho, poco a poco la situación mejora, pero falta muuucho, mucho para la liberación definitiva de estos prejuicios. Ser joven, proyectar buena imagen y “ser mujer” (que pena que sea así), hace el camino laboral mas complicado.

Digan ustedes, tengo o no tengo razón…

martes 3 de julio de 2007

Lo que callamos


Veo que el "meme" o jueguito de las 8 cosas de tu vida sexual no ha resultado (ja! ya lo sospechaba), solo “las mujeres que soy” se animó a hacerlo (bien, lo hizo “al desnudo” y sin mojigaterios) y Norka hizo 4 como comentario en el post (algo es algo, esta bien) pero no las puso en su blog, y los demás pues nada a pesar de que algunos dijeron que iban a hacerlo. No hay lío, cada quien es libre de escribir lo que quiera en su blog, solo hago esta alusión para introducir el post y la pregunta ¿por qué tanto tabú en torno al sexo?

Una vez una amiga me contó muy molesta las propuestas “indecentes” que su esposo le ha hecho. Y me dijo: “es un pervertido, quiere comprar un vibrador no sé para qué, además también quiere contratar una chica para hacer un trío”. Qué te parece? me dijo. Ammmmm….. ya alguna vez escuche ese tipo de fantasías, le dije (para que comprenda que la propuesta no es tan “rara” y tan “pervertida” como ella cree) y que le dijiste? Le pregunté: que no soy ninguna p...... como las que tuvo cuando era soltero.

Tenía cara de enojada por eso no hice muchos comentarios, solo termine diciéndole: al menos te cuenta sus fantasías y pretende hablar de sexo contigo, la comunicación es buena.

¿Comunicación sexual? al parecer esta en decadencia, tanto entre las parejas y en toda la sociedad (peor aún si se vive en Bolivia) ¿con cuantas personas se puede hablar abiertamente de sexo? En mi caso puedo hablar “hasta cierto punto” con mi novio, con las amigas solo entre bromas y disimuladamente, solo existe una persona con la cual puedo ser sincera en ese tema: mi amigo J…, el ser más liberal y desprejuiciado que conozco, realmente es único, un hombre poco convencional y con el que se puede conversar libremente, sin miradas de sorpresa ni reproche. Sorpresa hubo al principio cuando nos encontramos uno al otro y no podíamos creer que exista gente libre de prejuicios respecto al tema. Él, que es todo un Don Juan y que ha conocido muchas mujeres me ha dicho que es muy difícil encontrar mujeres que hablen abiertamente de sexo. Se puede decir que hay más hombres que pueden hablar libremente del tema pero como el 90 % son unos machistas, las mujeres no podemos conversar abiertamente con ellos, porque en la mente de ellos está: “ha debido estar con muchos, debe ser una fácil que se mete con todos” y claaaaro a los hombres no les gusta que una mujer tenga incluso más experiencia sexual que ellos.

Y bueno… algo que es parte natural de la vida, sigue siendo estigmatizado, lo callamos, nos avergüenza, especialmente las mujeres debemos ser “puras” respecto al tema, ja! recuerdo que alguna vez cuando era más joven haber fingido “inexperiencia” para que “no piensen mal de mi”. (Tal vez los que no hicieron el “meme” pensaron lo mismo jeje)

Conclusión: Algún día espero mejorar la comunicación con el machista de mi novio y también espero conocer mas gente desprejuiciada como mi amigo J… Por otro lado ya se que hablar de sexo en el blog no funciona, los lectores del blog no desean desnudarse, ummm…. creo que empezare a hablar del clima y de política jaja, así todos opinan.